…y se borra con Irrelevancia.

Son el miedo al fracaso, la aversión al riesgo, el cortoplacismo, el egoísmo, la avaricia y la preocupación por el status-quo los principales asesinos de la innovación.

La innovación es un resultado, es el premio, es una meta, no es una actividad puntual o un “proyecto”. No es posible poner 10 cerebros en una habitación y pedirles una “innovación” en 15 minutos.

Let your people innovate!

Lamentablemente, uno de los legados del siglo XX es la eliminación sistemática del error. Si bien es una excelente metodología para las condiciones de su época (manufactura), está plagada de errores en el largo plazo…o sea, para hoy (consumo).

La crisis Española, de una pobre competitividad, de pérdida de relevancia internacional y de baja reputación como país, como ejemplo, no está originada por problemas que hayan ocurrido fuera de nuestro control y nos han afectado de forma devastadora, a modo de los efectos secundarios de un terremoto o tsunami.

Nuestra crisis, es eso, nuestra.

Estamos, simplemente, viviendo el 10º año de la suma resultante de los “planes estratégicos” establecidos hace 10 años. Planes que no se han hecho eco de ninguna información de su entorno y no han sufrido adaptación alguna a los posibles cambios y dinámica de la competencia…

Vamos, que si eso lo hace cualquier empresa, de cualquier sector y posición y en cualquier estado financiero, no tendría más salida que quebrar o retirarse elegantemente.

Desde la creación del euro, Europa apostó por jugar en un escenario de consumo interno, y de exportación de alta tecnología, diseño, conocimiento o cualquier factor diferenciador que justificase pagar el sobre-coste de su condición cambiaría.

España, al apuntarse al carro, firmó (ignorando las condiciones y la letra pequeña) su ingreso en el club. O, tal vez, como la mayoría de clientes compró algo diferente a lo que le estaban vendiendo.

La Innovación forma parte del proceso estratégico de una organización, el de la gestión de sus Talentos y su Posición.
Una empresa no puede dotarse de las capacidades y cultura necesarias para aplicar procesos sistemáticos para gestionar la innovación de un día para otro, sino que hubo que tener la visión, la determinación y humildad necesarias tiempo atrás y haberse preparado para ello.

La Innovación es misión del Consejo de Administración y de la Alta Dirección. Sin estas capacidades es una banalidad (o al menos una ingenuidad) recomendar la Innovación como salida a la crisis de ninguna empresa o de cualquier país.

La Innovación o La travesía del desierto

En 1997, cuando Apple registró iPhone.org no tenía ni la más remota idea que en Junio del 2007 lo lanzaría al mercado. Ni siquiera sabía como sería finalmente. (ver timeline)
Fueron necesarios millones en investigación, alianzas (Motorola), prototipos fallidos, luchas internas (Next), juicios (Cisco) y demás para poder ver como una empresa que ha vivido fiel a sus principios y al borde de la quiebra, es hoy un caso de estudio y producto deseado por millones de consumidores.

Ud. podría decir. Claro, lo mismo ocurre con las empresas farmacéuticas. Sus productos llevan márgenes bestiales y, por ello, un alto porcentaje de sus ingresos puede ser revertido en investigación y en tiempo de desarrollo! Además son empresas enormes!

Pues no es así.
Las empresas distribuidoras de moda tienen márgenes 4 veces superiores a la industria farmacéutica y ellos no te salvan la vida, más bien encubren condiciones laborales inhumanas y/o contaminantes.

La diferenciación, la exclusividad, la escasez, el deseo, el monopolio temporal, son los argumentos que sustentan su capacidad para imponer mayores márgenes, no su tamaño. Eso les lleva a crecer, claro está.

Si no, pregunte ud. a GM, como su tamaño y su pésima gestión le han llevado a la quiebra.

Esta situación no requiere ser grande, requiere ser ágil. El tamaño, si bien puede ayudar, (la ballena no tiene depredadores naturales) no es condición sinequannone.

Liderazgo e Innovación

Sin embargo el liderazgo (no la dirección), el fomento del talento, la humildad, el estudio, la observación sistemática, la capacidad de cambio y de gestión de la incertidumbre, si lo son.

Nuestros líderes empresariales, excepciones aparte, han olvidado que aquí, en España, se investigó e innovó al mayor nivel desde la medicina a la ingeniería naval, pasando por las matemáticas y la aeronáutica.

Gente capaz de diseñar lo imposible, de visionar lo intangible y no de contabilizar solo lo tangible.

Aquellos “locos” de antes y algunos de hoy, son la base de nuestra viabilidad como empresarios y, por simple suma, como país.

España tiene grandes innovadores, coexistiendo con pobres empresarios anclados en la imposibilidad o en la aversión al riesgo y con una administración presa de si misma.

Ejemplos como Inditex, la sanidad gestionada, nuestro sistema bancario y redes de cajeros, etc. han sido y son grandes revoluciones apenas explotadas. Algunas por ser públicas, otras por falta de visión o de comercialización y otras por no estar orientadas al consumo sino al bienestar.

Por el otro lado encontramos el textil, el campo, el mueble, el juguete, etc. sectores todos que no han aceptado o adaptado su posicionamiento fuera de la manufactura hacia el consumo, fuera de la gestión de costes hacia la gestión del valor.

De otra manera, ignorando sistemáticamente nuestra posición geopolítica, nos enfrentamos a “China” y a la imposibilidad de colocar nuestra “manufactura”, tanto en la zona euro por indiferenciada, como fuera de la misma por cara.

Arriesgamos, por tanto, el convertirnos en irrelevantes. O, peor tal vez, de vernos tentados a liberar riquezas a través de manipulaciones financieras en vez de crear riqueza genuina a través de innovaciones diseñadas.

Innovación es cultura y es método, al unísono.

La Innovación se provoca, se fomenta y es susceptible de ser dirigida eficazmente. Por tanto, no queda otro remedio que ponerse a trabajar. Veamos una lista de lo que puede hacer a partir de mañana.

Su mercado es el mundo.

Conozca al cliente y al que no lo es. Sus percepciones, expectativas, necesidades, procesos y valores (pero de primera mano)

Sea humilde y pida ayuda. Tecnologías, Institutos, Investigaciones, Convenios, etc. Pida ayuda y no reinvente la rueda en casa!

Aparte fondos a riesgo. No todo el beneficio se debe distribuir!

Aprendamos del campo. La tierra se debe rotar. Las empresas y los productos también. Gestione fondos y recursos en “barbecho” y en “siembra”

Gestione y libere el Talento. Sea humilde. El conocimiento no está en el Consejo de Administración o en los familiares en exclusiva. El conocimiento se multiplica, si se comparte y se divide si se “atesora”.

Fomente la toma de riesgos y las ideas. Oiga, simplemente oiga. Pregunte, Anime y luego seleccione objetivamente.

Deje de alimentar sus fantasmas. Frases como “no tenemos tiempo”, “nuestros presupuestos no lo permitirían”, “el problema real es nuestra política”, “nuestra cultura es conservadora”, no son razones reales, son excusas que condenan a las empresas a un futuro de opciones limitadas.

El siglo XXI y la Innovación

Competir en el siglo XXI no admite medias tintas, el ganador se lo lleva todo. La clave para encontrar la solución a problemas complejos y desarrollar propuestas imaginativas está, hoy, más cerca de las habilidades que un diseñador posee para abrazar la paradoja y de una enorme capacidad de reflexión, ausente en la mayoría de los directivos tradicionales.

Capacidades que permiten a los diseñadores permanecer en las fauces del dragón el tiempo que sea necesario, cabalgando la incomodidad de la tensión creativa hasta que asuntos en conflicto sean resueltos.

El Management tradicional fue innovador, en su momento. Frederick Taylor, Henry Ford, Alfred Sloan, fueron grandes innovadores, pero lamentablemente hace tiempo que se han marchado.

Esta capacidad no es exclusiva de los diseñadores o de los académicos, lo es de todos los seres humanos, obtenida a través del principio evolutivo del bilateralismo.
Todos nacemos con dos ojos, dos orejas, dos manos y dos hemisferios cerebrales.

Los dos ojos nos dan la perspectiva.
Las dos orejas, la procedencia del sonido.
Las dos manos, la habilidad de utilizar herramientas.
Y, los dos hemisferios cerebrales nos dan la habilidad de capturar los problemas con la pinza de la lógica y la intuición.

Esta batería de habilidades, cuando trabajan en sintonía, nos permiten explotar a modo de imagen holográfica, un tercer cerebro. Habilidad que ninguno de los hemisferios puede hacer por si solo.
Este tercer cerebro es una metáfora para el pensamiento holístico y es la mejor manera de embeber la mentalidad del diseño en el establishment empresarial.

Líderes armados con este tipo de cerebro, no se mueven por opciones simples, trabajan en equipo hasta encontrar un terreno win-win entre necesidades aparentemente opuestas.
Estos líderes no aceptan el axioma que la reducción de costes y la innovación son excluyentes o que el corto y el largo plazo sean irreconciliables.

Son capaces de cambiar la falsa seguridad de las “mejores prácticas” por la inseguridad de la nuevas prácticas.

La innovación, a la postre, es crear nuevas leyes, no seguir las leyes existentes.

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3 Responses to INNOVACION Se Escribe Con Valentía

  1. Humbert dice:

    Innovación, optimismo en el error controlado
    Un escrito estupendo, te felicito, y no solo por su contenido técnico, si se me permite hablar así, si no también por el optimismo y la fuerza que desprende. Últimamente escasean la una y la otra.

    De él destacaría la mención que haces al error, al miedo a equivocarse, a salirse del margen habitual, miedo a romper el status quo… y el flaco favor que ello hace a la innovación. Supongo que el azar, la suerte pueden hacer que surja un cisne negro, pero en la mayoría de las veces, la innovación es fruto de un largo (y tortuoso?) camino que un loco o algunos locos se propusieron transitar y que no murieron en el intento, o por lo menos, no su proyecto o visón, que otros continuaron.

    Humbert Ruiz
    MIMESIS
    Consultora Filosófica

  2. Raúl dice:

    No solo es España
    Apreciado amigo de estas páginas: Su escrito es mucho más Universal de lo que Ud. parece pensar. No se trata solo de España, aunque es el país que Ud. analiza en aspectos específicos, lo he visto en muchos lugares.

    Se trata de una conducta humana bien señalada por Ud.: el miedo al cambio, el temor a equivocarse y hasta algo que a veces sorprende; el miedo a hacer una propuesta o añadir algo a lo que un inteligente del contorno ha dicho. Y el miedo siempre es parte de una cultural empresarial represiva.

    Muy bueno su artículo.

    Dr. Raul Fernández Rivero
    Consultor
    Quality Solutions Group
    Caracas

  3. Michel dice:

    Miedo e Idolatría

    Hay cosas muy interesantes en este artículo, sobre todo el fondo, la postura, la claridad de vista.

    España está agarrotada en el pasado. No los españoles. El país.
    España es víctima de dos grandes males: el miedo y la idolatría.

    El miedo hace que sólo experimenta con gaseosa, y que sólo quiere tirar a la portería si le garantizan (¿quién?) que va a marcar el gol.
    Así ocurre con las ayudas a la innovación. Todas, repito: todas, privadas o públicas, exigen un plan de negocio con previsión de ingresos y rentabilidad a 5 años. Aquél que presenta un plan de negocio a 5 años, o bien no se refiere a una innovación, o bien es un embustero. Pero esta incompetencia o esta mentira es condición imprescindible para que España apoye lo que llama “innovación” y no es más que Riesgo-Cero.

    En España, hay un verdadero culto a los ídolos, sean famosos o famosillos de la sociedad del chismorreo, o doctores universitarios de habla inglesa. No importa lo que dices, lo que importa es quién lo dice. Por esto en el “extranjero”, esperan con ansia que les lleguen botellas españolas con mensajes innovadores que recogen, les estampan su firma y nos los devuelven de segunda mano a portes debidos.

    Te doy toda la razón, Máximo: “Son el miedo al fracaso, la aversión al riesgo, el cortoplacismo, el egoísmo, la avaricia y la preocupación por el status-quo los principales asesinos de la innovación.”

    Gracias por el artículo

    Michel Henric-Coll
    (La organización fractal: un modelo de gestión para el siglo XXI. http://www.fractalteams.com)